Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; ten misericordia de mí, y respóndeme. Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscare oh Jehová; No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu sievo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Invocar a Jehova te libera de la angustia y trae honra y reconocimiento.


Cuando crees todo es posible aún su gloria.
Dios quien me ayuda sostiene mi vida.


El espíritu de Dios te da poder, valentia, amor y autocontrol.

